Cultivando mi pacienciaen la cosecha del amor. Aprendiendo que el que espera no siempre recoge el fruto que anhela. Mientras espera, a veces se desespera y sólo espera, que lo que espera sea cómo espera, después de tantas esperas. Y espera, que valga la pena la espera.
Todo pasa por algo.
ResponderEliminarTienes que llegar a un sitio determinado, Silvy, y esa espera desesperante es el camino para conseguirlo.
Ánimo!!
Gracias por tus palabras Antonia.
ResponderEliminarNos vemos pronto, besos.