Me he pasado la vida conciliando contrarios.
Pensando: bien y mal no son tan diferentes,
sí es muchas veces no,
mi amiga es mi enemiga,
el placer duele tanto que parece dolor y
los días de fiesta son días de fastidio.
Me he pasado la vida tiritando en Agosto
y muriendo de sed al lado de la fuente.
Pero esto se acabó.
No quiero que la risa se disfrace de llanto,
ni que los besos hieran,
ni que la muerte salve,
ni que el sol de verano sea en el fondo sombra y
océano el desierto.
Quiero volver atrás,
al tiempo en que las cosas no eran tan complicadas,
y el amor no era odio,
y la nieve era nieve,
y la paz y la guerra eran palabras únicas, distintas,
inéquivocas, y no la doble cara de un mismo aburrimiento.
Ya no quiero sudar rodeado de pingüinos.
Luis Alberto de Cuenca (Poesía 1979-1996)